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Parque Nacional Isla del Coco
La isla registra un sin número de leyendas en torno a los tesoros escondidos que de alguna manera han quedado registradas en la misma, con los vestigios de impresiones en las rocas escritas por visitantes, de aquellos que en alguna oportunidad estuvieron por ahà tras algún tesoro escondido. El mismo Gissler, “el ermitañoâ€, perseveró durante 17 años junto con su esposa en busca del tesoro, sin encontrarlo; además, de buscar colonizarla.
La isla del Coco posee para el paÃs un singular valor cientÃfico, ecológico, económico y polÃtico. Por su condición de isla oceánica, genera a su alrededor un radio de 200 millas náuticas de Mar Patrimonial, que permite establecer aproximadamente, unos 290 000 km ² de Zona Económica Exclusiva (ZEE); la cual, no sólo delimita la soberanÃa nacional costarricense con Ecuador, Colombia y la Comunidad Internacional en alta mar; sino que, le da al paÃs acceso a una rica diversidad de especies pelágicas de pesca de gran interés comercial.
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La isla del Coco fue constituida en Parque Nacional el 22 de junio de 1978 (Decreto Ejecutivo 8748-A). La UNESCO, el 04 de diciembre de 1997, la declaró como Sitio de Patrimonio Natural de la Humanidad; posteriormente, en mayo de 1998 fue declarada como Humedal de Importancia Internacional (Sitio RAMSAR).
El área de la isla es de 24 Km ² (2 400 Ha.) y agrega una superficie marina de 972 km ² de protección absoluta (97 350 Ha.). La elevación máxima es el Cerro Iglesias, con 575 msnm, localizado al suroeste. Su origen es volcánico, además es la única parte de la Placa Tectónica de Coco s que aflora de la cadena de volcanes submarinos que se extiende desde las islas Galápagos hasta la fosa Mesoamericana en el sector sureste de Costa Rica.
El clima de la isla es tropical húmedo, determinado por un valor promedio de precipitación anual de 7 000 mm y una temperatura promedio anual de 27°C.
El nombre Isla del Coco o como aparece en mucha cartografÃa internacional Coco s, quizás se refiera no tanto a la existencia de la cosmopolita palma de frutos de coco, sino porque la isla en sà es similar a un coco, cargada de agua potable, de hecho, punto de abastecimiento de navÃos a lo largo de la historia. Los rÃos de mayor longitud son el rÃo Genio que desemboca en la bahÃa Wafer, el rÃo Iglesias que desemboca en la bahÃa Iglesias y rÃo Chatham que desemboca en la bahÃa Chatham.
La especial combinación geológica, climática, oceanográfica y ecológica hace de la isla del Coco un laboratorio natural único en el mundo. La diversidad de ecosistemas y microclimas provee numerosos nichos ecológicos, que dan soporte al alto endemismo. Con aproximadamente un 16% de especies endémicas, se considera como una de las cuatro regiones del paÃs de mayor endemismo.
La isla es un sitio importante de reproducción de especies marinas. Constituye un Humedal Marino Costero, y lo más significativo es la protección de la zona marÃtima terrestre y la existencia de especies de corales y peces de gran importancia. Existe una diversidad marina: manta rayas, delfines, corales invertebrados, 27 especies registradas de tiburones; donde predominan los tiburones punta blanca (Trigenodon obesus) y negra, el azul y el tiburón martillo (Sphyrna lewinni); para muchos, el máximo atractivo de la isla, junto con el tiburón ballena (Rhincodon typus).
Se reportan 510 especies de moluscos, de los cuales, el 7% son endémicos; 57 especies de crustáceos; 5 especies de reptiles (2 endémicas y 3 tortugas marinas) 382 especies de insectos (64 endémicas); 97 especies de aves registradas (12 residentes, 3 endémicas y 3 en peligro de extinción); 3 arañas; más de 200 especies de peces registradas: tiburones, júreles, atunes, mantas, etc.; que incluye 5 peces de agua dulce (3 endémicas; el gobio (Sycydium cocoensis), el chupapiedra (Gobiesox fulvus) y la guabina (Eleotris picta) y 18 especies de corales.
En 1992 el Servicio de Parques Nacionales tomó posesión del área, desde entonces la isla cuenta con un sistema de vigilancia alrededor de la misma; en la franja marina de 15 Km. (8.3 millas) establecidos vÃa Decreto Ejecutivo. Sin embargo, los problemas exceden la capacidad técnica, económica y logÃstica del parque, y es necesario coordinar con otras instituciones y la Base Naval para realizar un control efectivo de la zona marÃtima adyacente.
En la actualidad está prohibida la pesca (comercial y deportiva), la introducción de especies de plantas y animales exóticas, la contaminación y la alteración del medio, no se permite acampar; asà como, otras actividades y prácticas ilegales, esto con base en el marco jurÃdico que sustenta el manejo y protección de las áreas silvestres protegidas del paÃs, creado por Gobierno de Costa Rica y ejecutado por el personal del parque.
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